miércoles, agosto 19, 2009

De regreso a París.

En vista de que Chamonix estaba de vacaciones y mi tiempo seguía trascurriendo, decidí continuar con mi viaje. De la estación de trenes podría tomar uno que es panorámico y pasa por los Alpes hasta llegar a Suiza. Quise tomar ese pero ya por el cansancio y que no escuché el despertador de mi reloj, me desperté tarde y ya ni hice el intento de alcanzar el tren.

Mi siguiente decisión era viajar a Ginebra. El tren que me podría llevar a una estación cercana y trasbordar era el mismo que también iba a Lyon para regresar a París.

Abordé el tren y al llegar al trasborde a Ginebra, no sé que me pasó pero ya no quise hacer el trasborde, me dí cuenta que me quedaban ya pocos días y quería conocer muchas cosas que me faltó de conocer en París. Además que trasbordar y cargar todas mis cosas se me hacía ya pesado y requería mucho esfuerzo. Sobre todo cargar la espada comprada en Toledo, era un tanto estorbosa.

El chiste fue que algo inusual en mí hizo que declinara conocer Ginebra y regresar a Lyon para luego llegar a París. Que sería mi último destino y por lo tanto tendría que ver mucho de las cosas que siempre habría querido visitar.

El camino fue tardado, y hasta dudaba si había tomado el tren correcto. Finalmente al llegar, compré el boleto a Paris al tren de alta velocidad. Me toco que saldría tres horas después. En los demás días no tuvimos muchos problemas de horarios o trenes saturados, pero esta vez me dieron hasta el tercer tren en la "lista" de salida, por eso fue mucha la espera.

Aproveché solo para salir y comer algo. Me gustó la ciudad, por lo único que pude ver. Comí una ensalada con vino y un guiso de res que sabía algo dulce.

Finalmente llegué a parís ya pasada la tarde. Solo me dio tiempo para buscar un hostal cerca de la iglesia de Notre Dame, en el MIJE Fauconnier. El hospedaje es algo barato, incluye el desayuno y tiene muchos otros servicios. No había mucha gente hospedada así que me asignaron un cuarto con 5 camas para mi solito. Dejé mis cosas en su paquetería y lo que quedaba de la tarde solo podía aprovecharlo visitando el "Barrio Latino" y dar una mirada, aunque sea por fuera de la famosa universidad de Paris. La "Sorbona"

No dejé de sentir un poco de envidia ver a los estudiantes entrando y saliendo de ahí así como el clásico cotorreo a la salida de la universidad. Me hubiera gustado mucho estudiar ahí en esa universidad con la trayectoria que tiene.

Al tratar de tomar fotografías me dí cuenta que estúpidamente había olvidado recargar las pilas, así que ese día no tomé ni una fotografía.

Finalmente, al entrar al metro me llevé una sorpresa por la forma en que está decorada esa estación. El techo tiene una especie de mural pero plasmadas las firmas de los grandes pensadores que han pisado esa universidad.





Regresé al hotel para dormir algo temprano y recobrar fuerzas. Al siguiente día planeaba visitar Versalles y según me decían que habría que caminar mucho.

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